ABUSO O AGRESIÓN SEXUAL DENTRO DE LA PAREJA

ABUSO O AGRESIÓN SEXUAL DENTRO DE LA PAREJA

Según la OMS, 1 de cada 5 mujeres ha sufrido violación o abuso sexual por parte de una pareja estable.

¿Se puede hablar de violación o agresión sexual al interior de tu pareja?...

Cuesta mucho poner la etiqueta de violación dentro de la pareja porque hemos construido de forma muy estereotipada lo que creemos que deben ser las agresiones sexuales. Existe esta construcción de que ¿cómo te va a violar tu marido?, que quien te quiere no puede ser tu violador”. Mujeres jóvenes y de todas las edades pasan por esta experiencia. Sin embargo, en las mujeres de mayor edad es más difícil de identificar este tipo de situaciones, pues tienden a normalizar ciertas prácticas al interior de la pareja.

Sin duda alguna, es más fácil identificar la violencia física o psicológica que la violencia sexual.

Los abusos o agresiones en pareja se pueden manifestar de muchas formas: desde una insistencia a practicar sexo coaccionando y presionando la decisión libre de la mujer hasta el aprovechamiento en situaciones de vulnerabilidad debido al alcohol u otras sustancias.

En la consulta clínica, es habitual escuchar testimonios de mujeres relatando abusos, o requerimientos insistentes de prácticas sexuales, a sabiendas de que ellas no lo querían en ese momento.

La francesa Chloé Fontaine, a través de su cortometraje "Je Suis Ordinaire", pone el tema en la mesa. Un tema tan oculto, como habitual. El vínculo afectivo con el agresor hace más difícil identificarlo.

También es muy común escuchar a mujeres que acceden simplemente para no escuchar más la insistencia. O lo que es peor, como resultado de una manipulación que plantea que, si no te sometes al acto sexual, es que simplemente no lo quieres, y tendrán que buscar “afuera”.

El discurso es perverso. Se invisibiliza porque no hay golpes, ni forcejeos. Todo es previo al propio acto. Hay chantaje. Hay amenazas. Lo anterior evidencia la calidad de la relación, la forma en que se da el consentimiento. Demuestra la falta de empatía y respeto, hacia las necesidades y decisiones de la pareja.

El resultado es siempre el mismo: alguien, normalmente una mujer, acaba haciendo algo que no quiere hacer.

Como en toda relación abusiva, el sujeto quiere tener una relación y en el fondo le da igual que tú quieras o no, porque socialmente se ha construido la relación de la mujer como un objeto del cual se puede disponer.

Es impresionante el porcentaje de mujeres que en más de una ocasión han sentido que no se ha respetado lo que ellas deseaban, ni menos se buscaba su satisfacción sexual.

Por otra parte, igualmente es preocupante la cantidad de hombres que normaliza este tipo de situaciones, considerándolas cómo “parte de la relación de pareja”.

¿Y tú … has vivido una situación así? … la normalizaste?... ¿cuál ha sido tu experiencia y cómo lo has manejado?...

Por Adriana Kunstmann, Psicóloga con especialización en sexualidad humana y Terapia de parejas.