COITOCENTRISMO

COITOCENTRISMO

Por Adriana Kunstmann, Psicóloga con especialización en sexualidad humana y Terapia de parejas.

Mientras más conocen o se informan algunas mujeres acerca de la importancia del buen sexo para sus vidas, se van dando cuenta de que por mucho tiempo han tenido una especie de sexo incompleto o vacío.

Con mucha angustia relata una paciente que su esposo le da demasiada importancia a la penetración, que en diálogos con sus amigos le escucha frases machistas como: “sin meterlo no hay buen polvo”… Manifiesta que su pareja no le brinda un espacio suficiente al juego previo, a la estimulación, las caricias, los besos ni a otras variantes sexuales que a ella le gustarían. A él, solo le gusta el sexo oral, con el objetivo de que ella lubrique y quede lista para el coito, lo que transforma su relación en algo monótono y aburrido para ella. “Antes me gustaba, pero sentía que algo me faltaba y por eso me he preocupado por aprender algo más de la sexualidad”, “Me da miedo herir el ego de mi marido, por lo que prefiero complacerlo y hacer la misma práctica noche tras noche”, “Su objetivo para él es meterlo y eyacular”. “Obviamente siento placer momentáneo pero luego llega la insatisfacción”, “A veces termino masturbándome en el baño”…  

Lo anterior, es un ejemplo muy común, de una práctica llamada coitocentrismo. El coitocentrismo es una tendencia basada en la necesidad de practicar exclusivamente la penetración durante el sexo como única forma para alcanzar el placer. Se percibe que sin este ejercicio no hay relación sexual.

El coitocentrismo es el resultado de una visión social que considera el coito como lo adecuado, mientras que las demás prácticas no reproductivas son vistas como complementos o preámbulos y no como recursos para gozar.

Sin embargo, la sexualidad es mucho más que el coito. El sexo oral, la masturbación, los besos, las caricias, los masajes, también son sexo. Y también pueden contribuir a la conexión física y emocional de una pareja.

Llegar al orgasmo, no es necesariamente el objetivo: lo realmente importante es sentir con intensidad cada momento que se vive en contacto con el otro.

¿Y cuál es tu visión personal respecto al sexo?... ¿también es coitocentrista?... o te permites jugar y desarrollar complicidad, sin que necesariamente haya coito o un orgasmo como objetivo?... Cuéntanos tu experiencia.