¿Dolor en el coito?... Puedes sufrir de DISPAREUNIA

¿Dolor en el coito?... Puedes sufrir de DISPAREUNIA

Las relaciones sexuales son para disfrutarlas. Sin embargo, no todas las mujeres viven el acto sexual de una manera placentera. Algunas mujeres pueden “sentir dolor genital persistente o recurrente  antes, durante o después de tener relaciones sexuales”. Cuando esto ocurre, estamos hablando de dispareunia, un trastorno que provoca dolor asociado al coito.

Cuando una mujer sufre dispareunia, no sólo no disfruta de esta parte de las relaciones sexuales, sino que las experimentan con malestar y displacer y puede provocar que incluso tenga miedo a mantenerlas.

¿Cuáles son las causas de la dispareunia?....  Existen factores físicos y emocionales.  Por ejemplo, algunos problemas ginecológicos pueden motivar relaciones dolorosas, como infecciones o la endometriosis, entre otros. Otros motivos son la existencia de problemas dermatológicos en la vulva, que también pueden ser causa de coitos o relaciones genitales dolorosas (vulvodinia o vestíbulodinia). Por otra parte, la causa física del dolor en las relaciones sexuales varía, dependiendo si el dolor ocurre al ingresar el pene o durante la penetración profunda. También existen factores emocionales que podrían relacionarse con varios tipos de relaciones sexuales dolorosas.

Cuando existe dolor al ingresar el pene, podrían existir las siguientes causas: lubricación insuficiente, lesiones, infección o trastorno en la piel, traumatismos o irritación, Inflamación, anomalías congénitas o vaginismo.

Vamos a detenernos en el tema de la lubricación insuficiente… este factor es muy común cuando no hay suficiente juego previo. También es importante considerar que eventos como la menopausia, o el parto, o la lactancia, generan una disminución en los niveles de estrógeno, y, por ende, afecta la lubricación.

Por otra parte, es importante saber que algunos medicamentos afectan el deseo sexual o la excitación, lo que puede disminuir la lubricación y hacer que el sexo sea doloroso. Entre ellos, los antidepresivos, los medicamentos para la presión arterial alta, los sedantes, los antihistamínicos y algunas pastillas anticonceptivas.

Respecto a los factores emocionales, es sabido que la actividad sexual tiene un alto componente emocional, por lo que problemas psicológicos como la ansiedad, la depresión, una baja autoestima por la apariencia física, problemas en la relación de pareja, pueden generar un bajo nivel de excitación y, en consecuencia, a la incomodidad o el dolor. De la misma forma, el estrés manifestándose a través de la tensión de los músculos del suelo pélvico, pueden generar dolor. Por otra parte, antecedentes de abuso sexual, puede predisponer la aparición de dispareunia (no todas las mujeres con dispareunia tienen antecedentes de abuso sexual, pero, si han sufrido abuso, esto puede influir).

¿Tiene solución la dispareunia?... Sí, en la mayoría de los casos. Lo importante es identificar la causa para poder establecer cuál es el tipo de tratamiento adecuado.

¿Qué papel tiene la pareja al respecto?... La pareja cumple un rol fundamental. Siempre que hay un problema de dispareunia, lo adecuado es descartar las relaciones coitales mientras se soluciona.

El dolor inicial puede causar miedo de tener dolor recurrente, lo que hace difícil la relajación, y esto puede causar más dolor. Puede que se comience a evitar el acto sexual si se relaciona con el dolor.

 El objetivo de las relaciones sexuales es el placer, por lo tanto, exponer a la mujer al sufrimiento no tiene sentido. Descartar las relaciones de penetración no significa renunciar al sexo ni al placer. Se puede tener una vida sexual muy plena y muy satisfactoria sin incluir el coito dentro de las prácticas sexuales. Cuando a pesar del dolor coital, no se descartan las relaciones de penetración (y esto a veces ocurre por presión o insistencia de él), puede llegar a afectar muy negativamente al deseo sexual de ella, generando incluso rechazo.

Si una mujer empieza a tener relaciones de coito dolorosas y percibe que no es algo puntual, sino que está empezando a ser algo recurrente, no deje pasar mucho tiempo y acuda a su ginecólogo lo antes posible.

Si el ginecólogo (a) no ayuda a solucionar el problema, hay que buscar otros profesionales que puedan desde un prisma distinto, pues la dispareunia puede tener diversas causas y cada profesional realiza una evaluación diferente.

Si conoces a alguna mujer que pueda estar sufriendo dispareunia, comparte esta información.

Adriana Kunstmann.

Psicóloga

Especialista en Sexualidad Humana y Terapia de Pareja.